Sol y Sombra
Un espacio donde la claridad de las ideas y las preguntas humanas confluyen para reflexionar sobre educación, familia, trabajo y sociedad.
J. Arturo Hernández
Profesor de la Universidad La Salle Bajío, Campus Campestre.
Llegar a los 58 años tiene algo de sauna: uno entra con el cuerpo de siempre y sale con la conciencia empañada. El vapor no sólo abre los poros; también abre cajones antiguos, expedientes que creíamos archivados, preguntas que se sientan junto a nosotros en una banca caliente y comienzan a sudar.
Hace diez o quince años, durante unas vacaciones en Colima, compartía un baño sauna con una persona conocida, compañera de viaje. El lugar tenía esa humedad de confesionario tropical: paredes calladas, respiración lenta, una temperatura capaz de derretir las máscaras. De pronto, esa persona comenzó a llorar con una tristeza sin protocolo. Entre el vapor y las lágrimas dijo, casi acusándose: “Voy a cumplir 50 años y no he hecho nada en mi vida”.
No recuerdo qué respondí. Tal vez no respondí nada. Hay dolores que no piden consuelo sino testigos. Lo que sí recuerdo es que, de inmediato, miré hacia adentro. Como quien revisa una maleta antes de cruzar la frontera, hice mi propio recuento: lo vivido, lo postergado, lo que salió bien por terquedad y lo que salió mal por soberbia; los aciertos que uno presume menos de lo que debería y los errores que insisten en regresar con sombrero nuevo.
Ahora, al acercarse mi cumpleaños número 58 —edad rara, discreta, sin la solemnidad de los 60 ni el dramatismo de los 50— vuelvo a aquel sauna de Colima. Pero ya no lo recuerdo como una escena triste, sino como una advertencia piadosa. A veces alguien llora por nosotros con diez años de anticipación.
No he sido muy afecto a festejar mis cumpleaños. Las razones pertenecen a otra conversación, quizá a otra mesa, quizá a otro café. Pero este año la fecha no llega como una amenaza sino como una ventana. Desde aquí se ve una familia pequeña y enorme: pequeña porque cabe en el corazón; enorme porque lo sostiene. Se ven amigos de la fe, como Rubén, que han sabido estar sin hacer ruido, con esa forma de compañía que no necesita reflectores. Se ve el trabajo en la universidad, los compañeros, el equipo, los alumnos reales o simbólicos que nos enseñan incluso cuando creemos estar enseñando.
A los 58 también aparecen nuevos proyectos: clientes, retos, aprendizajes, caminos que no existían en el mapa de los 30. Y aparece, sobre todo, una libertad más difícil y más limpia: la libertad de elegir lo que conviene y lo que no conviene; de quedarse donde hay verdad y retirarse donde hay desgaste; de rodearse de personas valiosas y sinceras, y de alejarse —sin odio, pero con firmeza— de los lugares que cobran demasiado caro el derecho de pertenecer.
Fitzgerald imaginó en El gran Gatsby una luz verde que promete futuro y, al mismo tiempo, se aleja año tras año; también dejó la imagen de quienes avanzan como barcos contra la corriente, empujados hacia el pasado mientras intentan seguir adelante. A los 58, esa imagen se entiende de otro modo: no se trata de negar lo vivido, sino de remar con memoria, de aceptar que el pasado no es ancla si uno aprende a convertirlo en remo.
Cortázar, en Rayuela, sugiere que la esperanza no es una propiedad privada del optimista, sino una defensa secreta de la vida; también insinúa que hay encuentros que ocurren antes de buscarse, como si la vida nos citara sin avisarnos. A esta edad, la esperanza ya no viene vestida de promesa espectacular. Llega en ropa de trabajo: reparar una grieta, resolver un problema, llamar a un amigo, pedir perdón, volver a empezar el lunes.
Y, para decirlo con una paráfrasis de Germán Dehesa en La familia (y otras demoliciones), la familia mexicana tiene el talento contradictorio de demolernos y rescatarnos con la misma mano: puede ser mitotera, invasiva y apapachona, pero también solidaria hasta extremos que sólo se entienden cuando la vida aprieta.
Por eso, cumplir 58 no me encuentra diciendo “no he hecho nada”. Me encuentra diciendo: gracias a Dios, aquí seguimos. Con familia, amigos, fe, trabajo, equipo de trabajo, compañeros, proyectos y cicatrices. Caminando. Trabajando. Reparando antiguas grietas. Resolviendo problemas. Mirando hacia adelante con entusiasmo y alegría.
Porque 58 y más no significa haber llegado tarde. Significa haber llegado con historia. Y todavía con camino.
Te invitamos a compartir tus opiniones y reflexiones con respeto, evitando ataques personales o lenguaje inapropiado.
Archivo editorial
07 DE AGOSTO DE 2026
Regreso a clases: instrucciones para sobrevivir a la gran ola mexica
Entre mochilas, lluvias, tráfico, impuestos y celebraciones, el regreso a clases se convierte en una mirada irónica a la vida universitaria y al México cotidiano. Una reflexión sobre aprender a navegar cada semestre entendiendo que, como el mar, la educación nunca repite la misma ola.
31 DE JULIO DE 2026
Los significados del amanecer
Una evocadora reflexión sobre el amanecer como símbolo de esperanza, memoria y fe, que entrelaza experiencias cotidianas, literatura y espiritualidad para recordar que cada nuevo día ofrece la oportunidad de reencontrarnos con lo verdaderamente esencial.
17 DE JULIO DE 2026
Seguir adelante, aunque sea de otro modo
Con una mirada serena sobre el paso del tiempo, este ensayo reflexiona acerca del trabajo, la tecnología, la familia y la fe para proponer que avanzar no siempre significa acelerar, sino encontrar nuevas formas de servir, aprender y vivir con esperanza.
10 DE JULIO DE 2026
Nueva York, oficina de lo improbable
Entre reuniones de trabajo y recorridos por Manhattan, esta crónica descubre una Nueva York que trasciende sus postales: una ciudad donde negocios, amistad, cultura y tecnología convergen para demostrar que las conexiones más valiosas siguen siendo profundamente humanas.
19 DE JUNIO DE 2026
Las finanzas del cansancio
Una reflexión cercana sobre el agotamiento contemporáneo que entrelaza docencia, consultoría e inteligencia artificial para recordar que, incluso en un mundo dominado por los datos, el criterio y el descanso siguen siendo profundamente humanos.
10 DE JUNIO DE 2026
¿Papá, los árboles mueren?
Una entrañable reflexión sobre la vida, la muerte y la trascendencia, que utiliza la imagen de los árboles para explorar el legado que dejamos y las huellas silenciosas que permanecen más allá de nuestra existencia.
03 DE JUNIO DE 2026
«Qué hacer cuando todo cambia», de Esteve Almirall
Una reflexión clara y accesible sobre el impacto de la inteligencia artificial generativa, que invita a comprender el cambio tecnológico como una oportunidad para adaptarse, innocar y mantenerse relevante en un mundo en constante transformación.
Da el primer paso hacia una empresa más ordenada
Completa el formulario y recibe una ruta inicial para revisar tu situación financiera, fiscal, administrativa o corporativa.
Respuesta inicial
Diagnóstico y canalización al servicio adecuado.
Ideal para
MiPyMEs, empresas familiares, profesionistas y emprendimientos formales.
Cobertura
Bajío, centro y norte de México.